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Principios. ¿Olvidados?

Publicado por Isabel el 14 septiembre de 2016 | Organización | 4 comentarios

Como vuelvo al trabajo con muchas ganas, me ha venido este título sin querer. El principio, primer instante de ser de algo.

 

Me he hecho muchas preguntas este verano acerca de este concepto fundamental de la gestión organizativa: ¿Se olvidan? ¿Guían? ¿Echamos mano de ellos cuando nos conviene? ¿Son de verdad? ¿Es necesario tenerlos? ¿Son reales, son fantasmas? ¿Son míos, son de otros? La respuesta a todas estas preguntas, en mi humilde opinión, es un sí a todas.

  • ¿Se olvidan?: lamentablemente sí. Los pensamos, los sentimos, los escribimos, los publicamos…y los guardamos en un cajón.
  • ¿Guían?: sí, nos indican el camino, pero sólo el camino.
  • ¿Echamos mano de ellos cuando nos conviene?: sí, les quitamos el polvo y hacemos alusión a ellos cuando queremos tener la razón.
  • ¿Son de verdad?: sí, de otra forma no serian principios.
  • ¿Es necesario tenerlos?: sí, si la intención es que tu organización sea sostenible en el tiempo y añada valor.
  • ¿Son reales, son fantasmas?: sí, reales porque se hacen tangibles en la gestión y fantasmas porque de vez en cuando desaparecen y vuelven a aparecer en otros momentos.
  • ¿Son míos, son de otros?: sí, son propios y los hemos aprendido y fabricado en base a las relaciones con el resto de personas con las que trabajamos y nuestro entorno más cercano.

 

Aparte de todos estos sies, que pueden ser muy discutibles, por cierto, los principios tienen una función primordial y es que sirven para cuestionarse como se están haciendo las cosas en las organizaciones. Te pongo algún ejemplo.

El principio de trabajo en equipo y resulta que no hay un solo equipo en marcha en tu organización. El principio de liderazgo participativo y todas las decisiones se toman exclusivamente en la dirección.

 

Como verás no estoy hablando de principios buenos o malos, ahí entraríamos en el tema de valores que es otro concepto. Estoy hablando de coherencia, es decir, actuar en consecuencia con lo que se predica y si no cuestiónate, cambia los principios y empieza de nuevo.

 

Si no hay principios o se olvidan, no hay fines y seguramente se acaba en otro sitio.

 

Que pases buena semana y gracias por recibir. Un abrazo. Isabel

 

Comentarios

  • Eugenio Moliní

    Isabel: paradojas. Inducido por la primera frase de tu post, en la que haces referencia la vuelta al trabajo (un re-inicio) durante las tres primeras lecturas creí que estabas escribiendo sobre principios en su acepción de inicios. A la cuarta me he dado cuenta de que era otra acepción y por fin creo haberlo pillado, y me parece que es un post que muy bien podría ser inicio de un proceso de cambio, en el que se abre una conversación en la organización sobre las preguntas que planteas.
    Me despierta curiosidad la diferenciación que haces entre principios y valores.
    Releyéndote una quinta vez tras escribir esto, también tienen sentido las preguntas que planteas si las aplicamos a los principios en su acepción de inicios. 😉
    Gracias.

  • Isabel Sánchez Mugarra

    Gracias Eugenio. A veces me pasa que mis ideas las transformo en palabras escasas, lo cual hace que no me explique bien. Acerca de la pregunta que me haces, yo tengo un concepto, que puede que sea erróneo sobre la diferencia entre principio y valor, pero que me es muy util para trabjar. Para mí los valores con cualidades del ser humano y tienen un carácter moral, puedes o no tenerlos. Los principios son normas de conducta que dirigen el comportamiento de una organización. Por ejemplo una organización tiene como valor la honradez y como principio la competencia leal; otro ejemplo, el valor de la vida humana y como principio, el no trabajar para organizaciones que fabriquen armas. En fin, esto da para un largo debate. Muchas gracias otra vez, así da gusto poder aportar.

  • Pedro

    Maravilloso artículo para no perderlo de vista nunca.

  • Isabel Sánchez Mugarra

    Muchisimas gracias Pedro. Un abrazo

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